Expoliación de los recursos hídricos del Parque Natural

La comunidad de regantes Beas de Segura ha realizado tres captaciones de agua subterránea en una zona especialmente protegida del Parque Natural Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas. La Consejería de Medio Ambiente y la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir consienten la “expoliación” de los recursos hídricos del Parque Natural

El proyecto de transformación en riego de 654 hectáreas de olivar, pretende la extracción de 4 millones de litros al día, equivalente al consumo diario de una población de 25.000 habitantes.

Ambos organismos eluden la responsabilidad de la concesión y ninguno hace nada por paralizar el proyecto para evitar el daño medioambiental, en una zona especialmente protegida.

La PLATAFORMA POR LA DEFENSA DE LOS VALLES VERDES, englobando a ECOLOGÍSTAS EN ACCIÓN, a la ASOCIACIÓN SEGURA ECOLÓGICA y a la FEDERACIÓN DE Asociaciones Culturales de la Sierra de Segura “SEGURA EN COMÚN”, vienen denunciando reiteradamente la ejecución de un proyecto que consideran ilegal e inmoral. La queja ya fue admitida a trámite por el Defensor del Pueblo y han sido presentadas denuncias en la Delegación de medio Ambiente de Jaén, en la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, en la Oficina de Medio ambiente de Siles, en el SEPRONA y, en caso de no prosperar, será también presentadas ante la Fiscalía de Medio Ambiente.

Los tres sondeos, realizados a 120, 210 y 292 metros de profundidad, una balsa metálica y varios kilómetros de zanjas y líneas eléctricas, se encuentran situados en el paraje del Maguillo, Monte Público de Fuente Pinilla, catalogado como Zona de Protección Grado B (Área de Interés Ecológico-Forestal), e incluido en la Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) y en la Red Natural 2000 como Espacio de Especial Protección en virtud de las Directivas del Consejo de la CEE.

Resulta inexplicable que la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir haya otorgado una concesión en la que no se han tenido en cuenta las Normas que protegen los recursos del Parque Natural, pasando por encima, las obligatorias consultas previas a la Junta Rectora del Parque y, por si fuera poco, tampoco han considerado sus propias normas recogidas en el Plan Hidrológico de la Cuenca, según el cual, los sondeos se encuentran ubicados en la Zona nº 1 de la Unidad Hidrogeológica U.H.05.01-Sierra de Cazorla, en la que se establece la PROHIBICIÓN de captaciones de agua. Incluso el Instituto Geológico y Minero de España, ha informado que los sondeos están en zona de prohibición y en terrenos muy vulnerables.

Por su parte, la Delegación de Medio Ambiente de Jaén ha hecho la vista gorda al considerar “viable” un proyecto que vulnera, a todas luces, las normas fundamentales que regulan y protegen los recursos del Parque Natural. Así mismo, el expediente ha sido tramitado de modo irregular, al carecer del informe favorable del técnico forestal, del expediente de ocupación de los terrenos del Monte Público de Fuente Pinilla, del informe de geodiversidad y biodiversidad y otras muchas autorizaciones preceptivas descritas en el PORN. Y curiosamente, la Consejería de Medio Ambiente publicó el Anuncio en el BOP (15-10-08) con un año y medio de retraso, cuando las obras dentro del Parque Natural ya habían sido terminadas.

El caudal de extracción previsto, alcanzará los 45 litros por segundo, equivalente al consumo diario de una población de 25.000 habitantes. Esta explotación desmesurada del acuífero provocará, a corto plazo, una situación de agotamiento irreversible que afectará a todas las fuentes y manantiales de una extensa zona protegida del Parque Natural, dejando también sin agua a una docena de pequeños núcleos de población y condenando a la ruina a muchas familias que viven de la agricultura tradicional.

Los regantes, que llevan pagados 66 euros por olivo, sin haber empezado a regar y sin que las obras se hayan terminado, empiezan a dudar de la rentabilidad de un proyecto tan ambicioso. Los vecinos de Fuente Pinilla saben que no tardarán en quedarse sin agua y escuchan con recelo los rumores que hablan de la construcción de un campo de golf en el Monte Bacayo de Beas de Segura.

Desde el colectivo ecologista nos preguntamos: ¿Quién protege nuestro Patrimonio Natural?, ¿dónde hay que ir, hablar y denunciar para que una actuación a todas luces ilegal y vergonzosa sea paralizada? ¿A quién beneficia realmente este proyecto? ¿Quién cuida del agua que nos da la vida?

Desde luego, en este caso, la defensa de nuestro Patrimonio Natural parece no interesar a los responsables públicos, supuestos defensores a sueldo pues, la Delegación de Medio Ambiente se escuda en que el responsable de la autorización es la C.H.G., y esta segunda dice lo mismo de lo primera.

Tampoco son defensores válidos nuestros representantes políticos, que en este caso, apoyan con los ojos cerrados los intereses de unos pocos grandes propietarios de olivar, que son los verdaderos propulsores de esta comunidad de regantes en la que los pequeños agricultores, que ya tenían una antigua concesión de agua del río Beas, son los que están pagando el pato.

Es triste ver como nuestro Patrimonio Natural, bandera y seña de la identidad de Jaén es “expoliado”, y desecado con la aprobación de las Instituciones Públicas.




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