Crónica sobre el Día Mundial de las Aves 2010

En la séptima convocatoria del Día de las Aves el tiempo resultó ventoso y nublado con amenaza constante de lluvia. Calculamos la asistencia de unas 150 personas, muchas de ellas niños acompañados por sus padres. La cobertura informativa del acto, se limitó a una entrevista de 5 minutos en Radio Rioja. Nos visitó la concejala de medio ambiente del Ayuntamiento de Logroño, Concha Arribas, a la que agradecemos el interés que mostró por nuestro trabajo.

1. Puesto de observación. En el observatorio de La Grajera desplegamos nuestros equipos particulares: 3 telescopios, 6 prismáticos, 6 guías de campo, 1 anuario ornitológico y una pizarra donde apuntábamos las especies observadas.

2. Mesa informativa. Distribuimos el material de la Sociedad Española de Ornitología: folletos y pegatinas del Día de las Aves. También repartimos programas de nuestras actividades, trípticos de nuestra campaña en defensa de las estepas riojanas y sus aves y folletos de Ecologistas en Acción para la defensa de los humedales. Además expusimos diversas publicaciones (libros y revistas) relacionadas en el mundo de las aves. Este año hemos vendido 3 kg de arroz ecológico de la S.E.O.

3. Itinerario ornitológico. Realizamos una salida por la mañana, en las que participaron 50 personas. Duró unas dos horas (media hora en la estación de anillamiento), en la que recorrimos todo el perímetro del pantano. El tiempo nos obligó a suspender la salida programada para la tarde.

4. Estación de anillamiento científico. La situamos en un lugar apartado, frente al observatorio, al otro lado del embalse. Javier y Jesús Nalda nos introdujeron en esta herramienta fundamental para el estudio de las migraciones, distribución, dispersión, supervivencia, demografía, comportamiento y otros diversos aspectos de la biología y ecología de las aves, conocimientos imprescindibles para trabajar en su conservación. Siendo la actividad a la que menos gente acude, es, sin duda, la que más expectación despierta entre un público más motivado.

Disfrutamos de 22 especies distintas de aves que enumeramos a continuación:

1. Ánade Azulón Anas plathyrynchos
2. Porrón Europeo Aythia ferina
3. Somormujo lavanco Podiceps cristatus
4. Garza real Ardea cinerea
5. Aguilucho lagunero occidental Circus aeruginosus
6. Gallineta común Gallinula chloropus
7. Focha común Fulica atra
8. Paloma torcaz Columba palumbus
9. Tórtola turca Streptopelia decaocto
10. Lavandera blanca Motacilla alba
11. Petirrojo europeo Erythacus rubecula
12. Mirlo común Turdus merula
13. Ruiseñor bastardo Cettia cetti
14. Curruca capirotada Sylvia atricapilla
15. Mosquitero común Phylloscopus collybita
16. Mito Aegithalos caudatus
17. Herrerillo común Parus caeruleus
18. Carbonero común Parus major
19. Pájaro moscón Remiz pendulinus
20. Estornino negro Sturnus unicolor
21. Pinzón vulgar Fringilla coelebs
22. Verderón común Carduelis chloris
23. Jilguero Carduelis carduelis

Para terminar agradecemos la ayuda de Mar Olmos y Almudena Ezquerra del Centro de Interpretación del Parque Urbano de La Grajera del Ayuntamiento de Logroño, a SEO/Birdlife y a los voluntarios del Grupo Ornitológico-Ecologistas en Acción.

Citando a Agustín Carretero: “cada vez que una especie desaparece, no sólo se extingue un fenómeno evolutivo único en el Universo, sino que la Tierra empobrece su calidad de biblioteca viviente”. Una de las razones por las que este empobrecimiento acelerado está afectando negativamente a nuestra economía y supervivencia se puede entender mejor analizando un hecho de gran repercusión histórica que aparentemente nada tiene que ver con la catástrofe. La hambruna y posterior emigración en Irlanda a mediados del siglo XIX fue provocada por un hongo que arrasó sucesivas cosechas de patata a lo largo de todo el país. De las cientos de especies silvestres conocidas de patata, algunas de ellas resistentes a la enfermedad, sólo una variedad, muy uniforme genéticamente, se cultivaba en Irlanda. Gracias a la biodiversidad podemos obtener variedades de patata cultivada resistentes al hongo. No olvidemos además que el 99% de las plagas son contenidas por la biodiversidad, por eso nos tenemos que gastar tanto dinero en combatirlas, precisamente con venenos, eliminando todavía más biodiversidad.

Dependemos de unas pocas especies cultivadas como el trigo, el arroz y la patata, todas ellas enriquecidas genéticamente mediante cruzamientos con sus algunos de sus ancestros silvestres. Sin embargo a lo largo del siglo XX hemos perdido el 75% de las variedades agrícolas. A este ritmo a finales del siglo XXI habremos extinguido dos tercios de las especies del planeta. Y precisamente dentro de la Unión Europea, vanguardia en políticas conservacionistas e iniciativas ambientales a nivel mundial, nuestros políticos regionales y locales no tienen ningún escrúpulo en destruir dos de los ecosistemas que más biodiversidad atesoran en La Rioja: las estepas y los corredores ecológicos de nuestros ríos.




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