Denuncian empresa olivarera Olea Nostra por sus vertidos
Ecologistas en Acción denunció en diferentes ocasiones los vertidos de esta olivarera al Rio Tietar, dándole varios premios ATILA por el destrozo ecológico.
Ecologistas en Acción, en general, está a favor de que las empresas agrarias amplíen sus instalaciones, tengan más producción y contraten a más trabajadores.
Ecologistas en Acción está en contra de que esto signifique más vertidos al Rio Tietar, si estas empresas cumplieran la normativa, gestionaran sus residuos y no los vertieran al exterior, los ecologistas no tendríamos que estar pendientes.
La pasividad de la administración y de la Confederación de Aguas del Tajo, ante las denuncias no solo de los ecologistas, también del SEPRONA. Porque a estas industrias les sale más barato pagar las multas que gestionar bien sus residuos, La normativa obliga a las olivareras a tener unas balsas de evaporación de sus residuos —alpechín en las almazaras y SALMUERAS DE FERMENTACIÓN ALTAMENTE CONTAMINANTES en empresas que se dedican a la elaboración de aceitunas de mesa,
Estos vertidos tóxicos están formados por salmueras de fermentación altamente contaminantes con gran cantidad de ácido láctico, ácido hidroxibenzoico, lejías de cocido, compuestos polifenólicos y aguas de lavado con gran cantidad de sólidos en suspensión de diferente naturaleza y otros productos químicos disueltos.
Las industrias de aderezo de aceitunas de mesa consumen ingentes cantidades de agua. Si se tomata el agua del río haría falta una planta de tratamiento costosa que, al final, tendría una repercusión económica en el producto terminado. Si se tomara de acuíferos subterráneos el problema sería el mismo, ya que sería necesario un tratamiento de descalcificación y, además, un tratamiento terciario de eliminación de nitratos. Además, las empresas se encuentran con la necesidad de grandes superficies para balsas de evaporación natural, con el consiguiente problema de autorizaciones de balsas y de vertidos por el cada vez mayor control de la administración. Esto supone al mismo tiempo dificultades para la ampliación de los procesos al no poder hacer balsas nuevas.
El único método de eliminación que no necesita el suministro de grandes cantidades de energía es la evaporación en lagunas o balsas. La evaporación depende de la climatología y puede oscilar entre 5 y 10 mm al día, por lo que el volumen y superficie de las mismas ha de tener en cuenta la pluviometría y la producción de la fábrica. A pesar de las numerosas investigaciones realizadas es la forma más extendida de evitar la contaminación por esta agua residual. Su empleo debe considerarse sólo como una etapa transitoria.
Las balsas recogen la lejía que no sea reutilizada en el proceso de cocción de la aceituna de verdeo, así como las aguas procedentes de los lavados posteriores. El diseño de la balsa nos lleva a una cubeta en forma de tronco de prisma, con una altura que oscila entre el metro y los dos metros. La balsa se coloca sobre una excavación del terreno, previamente compactado. Después de la compactación se colocará un relleno de bolos de diámetro máximo 18-20 mm y espesor máximo 12 cm., totalmente uniforme a lo largo de toda la base de la balsa. Posteriormente se coloca en toda la base encima de los bolos una manta de geotextil para proteger la manta de polietileno de 1’5 mm de espesor que va encima.
En el interior de los 12 cm. de bolos que se utilizan de drenaje se colocarán unos tubos de drenaje de diámetro 50 mm, colocados a un metro de distancia uno de otro. Estos tubos van unidos en sus extremos a otros tubos de PVC de 200 mm de diámetro, situados a lo largo de todo el borde de la balsa. A continuación se instalan aspiradores eólicos en cada borde de la balsa con objeto de aspirar los gases existentes en los tubos de drenaje. Al final de la superficie de los bolos se coloca un pozo, a donde va a parar el contenido de los tubos de drenaje, conducido hasta allí por un tubo de hormigón de 1 m de diámetro.
Con el material extraído de la excavación se construyen unos terraplenes alrededor de la balsa, con fondo revestido con arcilla impermeable para preservar las filtraciones. Los taludes exteriores van protegidos con tierra vegetal procedente del desbroce y sembrados con (en el caso considerado) uña de león con la intención de fijar la estructura. Asimismo, los alrededores de la balsa se plantan de tuyas para disimular la obra y se cercan con una valla metálica para impedir el acceso a los animales de la zona.
La ampliación de la empresa Talayuelana Olea Nostra, dedicada al aderezo de aceitunas, permitirá que esta industria pueda procesar hasta diez millones de kilos, distribuidas en distribuidos en dos millones de kilos de aceitunas verdes aderezadas al estilo español y ocho millones como negras oxidadas.
Esta misma industria fue noticia a principios del pasado año, cuando sus trabajadores -cerca de treinta- decidieron encerrarse en el Ayuntamiento de Talayuela para apoyar las reivindicaciones de la empresa, exigiendo mejoras en los accesos del polígono Alcantarilla para que la producción de la misma pudiera salir con normalidad.
Olea Nostra es una empresa que está en el punto de mira de Ecologistas en Acción que no vamos a perder de vista sus instalaciones, sus malas praxis, sus vertidos, etc.
Ecologistas en Acción ya ha denunciado a la Fiscalia de Medio ambiente a otra olivarera PLASAOLIVA en Eljas por vertidos, ocasionando la enfermedad y la muerte de la ganadería de Julian Flores de San Martín de Trevejo y si Olea Nostra sigue en sus treces de no cumplir la normativa y seguir vertiendo al Rio Tietar. Ecologistas en Acción los llevará a los tribunales.










