Plan de conservación del arbolado urbano: tarde, mal y a todas luces insuficiente
El plan aprobado resulta muy poco ambicioso y no invita a pensar que desde el Ayuntamiento se apueste de forma decidida por la protección de los árboles urbanos.
Para los ecologistas no es posible hablar de fomento del arbolado si el objetivo de acometer nuevas plantaciones queda supeditado a la existencia de recursos presupuestarios. Los responsables municipales rechazan la erradicación progresiva de fitosanitarios nocivos y peligrosos para el medio ambiente acogiéndose a la legalidad de su utilización.
Tanto la insuficiencia del documento como su calculada ambigüedad motivaron que Espartal-Ecologistas en Acción presentara alegaciones en el período de su aprobación inicial. Los servicios técnicos y jurídicos del Ayuntamiento han hecho una estimación parcial de estas alegaciones, al acceder a incorporar leves sugerencias. Los aspectos más comprometidos como, por ejemplo, la propuesta de progresiva erradicación de fitosanitarios nocivos y peligrosos para el medio ambiente se desestiman argumentando la legalidad de su utilización. Los responsables del Ayuntamiento de Valdemoro se ratifican así en una práctica que algunas entidades locales, sensibles a esta problemática, están abandonando paulatinamente.
La aprobación del plan le sirve al Ayuntamiento para presumir, sin recato alguno, de compromiso con el medio ambiente. La ciudadanía debería saber que los responsables municipales siguen esquivando hasta el día de hoy sus obligaciones con la Ley del Arbolado de la Comunidad de Madrid. Ésta obliga a plantar un árbol adulto por cada año de edad de cada árbol eliminado. A este incumplimiento habría que añadir las compensaciones todavía pendientes en concepto de nuevos aparcamientos en superficie. Baste citar el caso del nuevo recinto de ALDI, que con una capacidad para casi ochenta plazas apenas contabiliza una treintena de árboles.
Los ecologistas reconocen, no obstante, mayor mesura en las podas realizadas este año respecto a las de temporadas anteriores. Este cambio difícilmente se habría operado sin la decidida intervención de vecinos y ecologistas en la denuncia de talas y podas injustificadas y, en general, de unos procedimientos consentidos por el Ayuntamiento y traducidos en un severo y desconsiderado tratamiento de los árboles de nuestra localidad.
Al tiempo que saludan la reciente decisión municipal de prohibir las barbacoas en Bolitas de Airón, el colectivo ecologista aprovecha para denunciar la falacia de considerar este espacio como un parque urbano. Este cálculo responde, en realidad, a una contabilización interesada de la superficie total de zonas verdes de nuestro municipio, ya que se incorporan a la misma los 440.000m2 del Parque de Bolitas de Airón.
La inclusión en el Plan General de Valdemoro de las 44 ha. de esta zona natural, como superficie a incluir en la cifra total de espacios verdes del municipio, no se puede aceptar de ningún modo debido a su propia naturaleza. La localización de Bolitas del Airón, en la vega del arroyo de la Cañada, posibilita un alto nivel de humedad en el suelo que permite la existencia de un interesante ecosistema de especies herbáceas, juncales y arbustos, típico de zonas húmedas con alta concentración salina. Bajo estas circunstancias predominan diversos juncales halófilos reconocidos por la legislación ambiental europea como hábitat de interés comunitario. Nada que ver, por lo tanto, con un parque urbano.
Finalmente Espartal-Ecologistas de Acción ha solicitado a la Comunidad de Madrid la inclusión de la “encina de la estación” en la actualización del Catálogo Regional de Árboles Singulares. En la actualidad se encuentra en el interior de una parcela de suelo propiedad de la empresa URBINSA existiendo un plan para la urbanización de la zona que compromete el futuro de este valioso ejemplar. Ni tan siquiera en los momentos de máxima actividad se han llegado a establecer protecciones provisionales al objeto de evitar daños a su tronco y ramaje. Todas las propuestas formuladas al Ayuntamiento para su conservación efectiva han venido siendo desestimadas por los responsables municipales.
La singularidad de este árbol reside tanto en su magnífico porte como en el hecho de tratarse del único árbol perteneciente a esta especie y con estas características en el casco urbano de Valdemoro. Los pies más próximos de la especie se encuentran a varios kilómetros al oeste, en los secanos de Valdemoro y Torrejón de Velasco.









