


Desgraciadamente todo lo que puede empeorar más tarde o más temprano acaba haciéndolo y más aún si no se actúa de forma conveniente. A lo largo de los años, Ecologistas en Acción ha venido denunciando el peligro que suponían los diferentes vertederos en los que se acumulaban los organoclorados, que constituyen la maldita herencia de la actividad de la empresa INQUINOSA en Sabiñánigo. En fechas recientes reiteramos los avisos y la ineficacia de actuar de forma parcial sobre un solo vertedero, el de Bailín, ignorando los otros focos de contaminación, en vez de afrontar el problema en su totalidad y con una visión integral del mismo. Desde nuestra Asociación denunciamos el lamentable estado del Vertedero de Sardas, que estaba emitiendo de forma continua lixiviados contaminados con organoclorados que fluían libremente hacia el río Gállego y el grave problema que esto supone.
La situación en el vertedero de Sardas es actualmente peligrosísima e insostenible. Desde hace semanas, están surgiendo no solamente lixiviados, sino que han aparecido surgencias (foto 1) del residuo líquido libre compuesto por una peligrosísima mezcla de organoclorados de alta toxicidad que está fluyendo por una cuneta (foto 2) directamente al río Gállego. Esta terrible papilla a su vez está mezclada con otros compuestos procedentes de la química inorgánica y de los residuos sólidos urbanos, que aumentan su toxicidad y dificultan en extremo una solución in situ.
Para hacerse una idea de la gravedad de la contaminación, basta decir que un solo litro del residuo que surge actualmente, inutilizaría más de mil millones de litros de agua para el consumo humano.
Los terrenos circundantes a la zona del vertedero no son ajenos a la contaminación y de echo están permeabilizados por ella. Así se está revelando en las excavaciones que se realizan desde hace solamente dos días con motivo de una exigua actuación tardía y de emergencia que ha iniciado el Departamento de Medio Ambiente (foto 3). La cantidad de terrenos contaminados en la base del vertedero asciende a varios cientos de miles de toneladas y la contaminación sigue avanzando.
Desde Ecologistas en Acción reiteramos una vez más la necesidad perentoria de acometer acciones integrales para paliar este gran problema y denunciamos la inutilidad de actuaciones puntuales con fecha de caducidad prevista. Así mismo, denunciamos una vez más la timorata actitud de las autoridades locales y comarcales respecto a este grave problema, más preocupadas en ocultarlo que en afrontarlo con la determinación que su gravedad exige. En este asunto es donde radica la urgencia de inversiones y no en los delirios expansivos de nuevas zonas esquiables.